Los kiwis crecen en las ramas de los arbustos de kiwi, de forma comparable a las uvas en las parras. Pero solo crecen si las condiciones son las adecuadas: un suelo fértil, húmedo y ligeramente ácido, y un clima soleado y sin demasiado viento. Un huerto para el cultivo del kiwi no se puede emplazar en cualquier lugar. Se requieren conocimientos y experiencia, y el entorno debe ser favorable, por eso nuestros kiwis son especiales.